domingo, 3 de mayo de 2009

6 con bonus track

1.- De chica recogía envoltorios de helado del basurero que había a la salida del supermercado y los lagüeteaba. Los que más me gustaban eran los con cubierta de chocolate porque siempre quedaba algún pedazo pegado en el papel. Alguna vez llegué, incluso, a echarme a la boca algún chicle que se veía “poco usado”: tal vez por eso hoy puedo comer cualquier cosa y nunca me enfermo del estómago…

2.- Me gusta rascarme las pechugas a dos manos cuando me saco el corpiño en las noches; en invierno duerno con guatero; si me prestan un libro me cuesta mucho devolverlo, y más me cuesta aún llegar hasta su última página sin haber leído el final antes; con el lema de “si es redonda es mía” me confieso culpable de haberle robado muchas, pero muchas monedas a mi madre.

3.- Soy mañosa con la almohada: me gusta de plumas y gordita, cosa de sentir como me abraza cuando pongo mi cabeza en ella. Nunca creí en el viejito pascuero, ni el ratón Pérez ni ninguna de esas cosas que todos los niños creen, en recompensa tuve amiga invisible con la que tenía largas conversaciones telefónicas. Y no, no quedé buena para el teléfono.

4.- Me confieso curiosa al punto que cuando voy por la calle camino tratando de ver que pasa dentro de las casas, y en los lugares públicos me pongo a escuchar las conversaciones ajenas.

5.-Soy pésima fisonomista; me he cruzado con compañeras de colegio y prim@s en la calle y no l@s he reconocido. Si alguna vez saludaba a todo el mundo por si las moscas, ahora ya me cansé de hacer el loco y no saludo a nadie que no me salude primero.

6.- En público puedo llorar de rabia, de impotencia, pero jamás por pena. Siempre tengo una broma y una sonrisa lista aunque por dentro esté hecha mierda. El silencio es una excelente opción.

Bonus track: me gusta sacarme costras, chupetear mi sangre y no tengo ningún problema en usar el forro de los bolsillos como servilleta o pañuelo según se presente el caso.

No hay comentarios: