lunes, 4 de mayo de 2009

Dilatación

Me acaban de echar gotas en los ojos; se supone que en un rato voy a ¿dejar de ver? Ni idea qué vaya a pasar. Se supone que la pupila se debe estar dilatando...

(... ¿estaré escribiendo lo que realmente veo yo que estoy escribiendo? recordé mis clases de filosofía y el mito de la caverna ¿es la vida sólo sombras?... )

Escarbo en la cartera y saco un espejo, observo mis pupilas: si no fuera porque falta el rojo delator, perfectamente se podría decir que me acabo de fumar un buen porro.

Sigo viendo bien, al menos la libreta sobre la que escribo; alzo la vista y noto que de lejos la visión ha empeorado (más)... estoy cachando que pa' la casa mejor me vuelvo en taxi.

Más gotitas y me vuelvo a mirar en el espejo: mi iris ha prácticamente desaparecido y apenas veo un filete azul/gris rodeando un gran pozo negro.

Paro la oreja y escucho:

- Una mujer organizando viaje a Buenos Aires para este fín de semana.

- A la madre de Vicente regañándole por no haber hecho aún los deberes: amenazó con castigo y no comprarle ¿goni goni? (¿que mierda es eso?) si las tareas no estaban hechas para cuando llegara a casa ella.

- Un tipo de traje marcando en su celular muchas veces el mísmo número o a varios, da lo mismo, pero para dónde llama no hay nadie (o no le quieren responder).

Entretanto, descubro que tengo dos problemas: hambre y unas ganas locas de hacer pipí.. ¿dónde cresta estará el baño acá?


1 comentario:

El Soto dijo...

Ahora sí te creo vas a quedar biónica. Ya tienes oído de zorzal, vas a quedar con vista de lince... proxima parada? Pitanguy?