miércoles, 18 de noviembre de 2009

Los Sueños: 1% de Inspiración y 99% de Transpiración

En colaboración con @rebenque

Vivir en un lanchón chilote recorriendo los canales del sur de Chile, tal vez construirnos una casa con vista al mar o aprender a tocar un instrumento musical; pintar, escribir, iniciar una ensaladería, estudiar fotografía, viajar por el mundo, visitar los pueblos de nuestros antepasados, tener un hijo, plantar un árbol, escribir un libro... Sea lo que sea todos tenemos sueños, y en nosotros está el hacerlos realidad.

Los sueños... Algunos pueden parecer mas grandiosos o imposibles que otros, pero para todos son aspiraciones de una vida; a veces son cosas sencillas que soñamos con lograr, otras pueden parecer monumentales, pero siempre tienen en común el hacernos sentir mejores personas, mejores seres humanos. Cumplir nuestros sueños es sentirnos realizados satisfaciendo esa llamita que nos quema por dentro. Es ser nosotros cumpliendo nuestros anhelos.

A menudo el trajín de la vida diaria nos atrapa y las responsabilidades del día a día nos envuelven transformándonos en autómatas. El trabajo y las obligaciones familiares nos consumen y, silenciosamente, el tiempo se nos escurre por entre los dedos. Es costumbre casi universal que al acercarse fin de año, nos pongamos a reflexionar repasando los aconteciminetos vividos durante ese tiempo. Miramos hacia atrás y tratamos de hacer un recuento, un balance de lo logrado y lo pendiente; de lo bueno y lo malo; de lo que cumplimos y de lo que dejamos inconcluso.

Muchos podríamos resumir el año en pocas palabras... algo así como “trabajé mucho, gané algo de dinero e incluso hasta ahorré un poco; también gasté mucho y pagué numerosas cuentas”... Para varias personas eso no estaría mal, pero cuando uno era niño, trabajar sólo para pagar las cuentas no era precisamente el tipo de sueños que uno tenía... ¡Claro que no!

Los niños sueñan con cosas bellas y grandiosas. Sueñan con una vida increíble llena de aventuras, con lograr lo imposible. Un niño sueña con subir a los árboles más altos sin dificultad, con volar como Superman sobre las nubes, con tener el caballo más brioso o ser una gran diseñadora de modas ... Un niño sueña con ser astronauta, estrella de cine, cantante, bombero, corsario, piloto de Formula 1, explorador o buscador de tesoros... ¡tantas cosas!

Cuando chicos sentíamos que cada día era creado especialmente para nosotros y que la vida había que disfrutarla, aprovechábamos cada momento al máximo. Nos entreteníamos tanto jugando a realizar nuestros sueños, que cuando nos llamaban a comer nunca hacíamos caso a la primera, y hacernos dormir era tarea titánica. No nos cansábamos nunca, y cuando lo hacíamos, enseguida recobrábamos energía y seguíamos. Estrujábamos cada día al máximo.

Y ahora... ¿qué ha cambiado? La edad tal vez, pero la edad es sólo un número y no significa mucho, lo importante es lo que se lleva en el corazón. Cierto es, que los años nos van dando más responsabilidades y la vida se nos complica, pero a cambio de eso vamos adquiriendo más experiencia, tenemos mayor capacidad y mejores recursos para lograr nuestros objetivos. Las cosas con las que antes sólo podíamos soñar, se ven más cerca, casi las podemos tocar; entonces, ¿por qué no aprovechar esas oportunidades y vivir nuestros sueños? ¿Será un problema de falta de rigor, organización y disciplina? ¿Será que es más fácil entregarnos a nuestra suerte y simplemente flotar dejando que la corriente nos arrastre para dónde ella quiera? Es tan cómodo quejarnos de nuestra “suerte” sin dar la pelea. Indolentes dejamos pasar el tiempo, ese tiempo que nunca volverá, y no tomamos (o retomamos según sea el caso) el control de nuestras vidas.

Tal vez hacer una lista sea buena idea para volver a caminar por la senda de los sueños; sí, una simple lista, una de esas listas conocidas en inglés como “Bucket List”, una lista con esos sueños y aspiraciones; una lista detallada con las cosas que queremos lograr antes de "estirar la pata". Una lista dónde aparezca lo que queremos completar en vida antes de morir.

Está comprobado que el escribir las cosas tiene un efecto muy especial en nuestras mentes, todo se “graba” mejor cuando lo escribimos. Existe una conexión escritura-mano-cerebro que nos permite visualizar y comprender las situaciones mucho mejor. Leonardo da Vinci fue uno de los primeros “descubridores” de este hecho, y tan mal no le fue...

Lo fundamental en la elaboración de una lista como esta, es que nos permita inspirarnos y nos ayude a mantener un inventario vigente de nuestras ilusiones, de nuestros sueños, de nuestros objetivos; que nos ayude a mantener en “curso” la concreción de nuestras aspiraciones. Si se pudiera hacer una analogía, vendría a ser algo así como nuestro tablero de instrumentos, y de sólo mirarlo sabremos si vamos bien encaminados o nos estamos desviando.

Para poner los engranajes en movimiento, imaginemos por un instante que estamos al final de nuestro camino con sólo unas pocas horas más de vida, y preguntémonos... ¿Qué es lo que hemos hecho y qué nos habría gustado hacer con nuestra vida? Esa respuesta dificílmente se limitará a una sóla palabra, por lo que es una buena manera de iniciar nuestra lista.



Veamos ahora, algunos aspectos prácticos para la construcción de la misma:

1. Para empezar, sería bueno ver la película “The Bucket List” (“Ahora o Nunca” su título en español) , seguro servirá de inspiración y motivación para iniciar el esfuerzo de recopilacion de “nuestras” listas; además, siempre es un lujo ver actuar a Jack Nicholson y Morgan Freeman ¡más aún si lo hacen juntos!

2.Debemos ser específicos (o lo más específicos posible). Por ejemplo, "cambiar el mundo”, “ayudar a la gente" y "ser feliz", son conceptos muy buenos y loables, pero lamentablemente demasiado vagos para nuestros propósitos. En nuestra lista debemos profundizar y pensar más a nivel de detalle. Debemos incluir elementos claros y específicos acerca de dónde, cómo, cuándo y porqué de las cosas que queremos hacer y lograr.

3.No debemos tratar de completar la lista a la primera. Debemos empezar por algo, un borrador está muy bien; luego iremos editando, modificando y mejorando a su debido tiempo. Lo importante es partir. Para empezar con la construcción de la lista debemos tener tranquilidad y tiempo para una o más sesiones de “brain-storming”—esa lluvia de ideas dónde nada se rechaza ya que en primera instancia todas son posibles. El detalle de la lista deberá incluir anotaciones específicas acerca de eventos, lugares, cosas y personas. Y por cierto, no hay nada malo con “trampear” y buscar “inspiracion” en las listas de otras personas.

4.Todos nuestros sueños, todo lo que queremos hacer debe incluirse en la lista. Nada es demasiado pequeño ni nada es demasiado grande. Para algunos, las cosas mas simples en la vida son las que nos brindan la mayor alegría y satisfacción. Todos tenemos prioridades y gustos distintos, algunos querrán dar la vuelta al mundo en un velero y otros sentarse a contemplar la puesta de sol en una mecedora, todo es válido. La lista debe incluir lo que es importante para nosotros y nos motive, independiente de que quienes nos rodeen piensen que somos “locos” o “aburridos”, es nuestra lista.

5.Flexibilidad. Nuestra lista debe ser flexible y tener espacio para crecer. Como dueños de la lista, debemos estar dispuestos a dejar que esta cambie y se amolde a nuestras vidas. Es una realidad que a medida que vamos cubriendo terreno en la vida, nuestras prioridades y gustos también cambian, y por lo tanto debemos tener la flexibilidad necesaria para aceptar esos cambios. Periódicamente debemos hacerle mantención a nuestra lista para eliminar aquellas cosas que ya no son importantes, e incorporar nuevos sueños y pasiones.

6.Cosas ya hechas, sueños cumplidos. También debemos incluir todas aquellas cosas que ya hemos completado y que fueron parte de nuestros sueños. Lo más probable es que la mayoria de nosotros no hayamos hecho listas de una manera muy formal, pero seguro, todos hemos tenido sueños en nuestras vidas y alguno se habrá cumplido. Es bueno recordarlos.

7.Guardar testimonios de las cosas que hemos completado; fotos, videos, notas, cartas, etc. cosas significativas directamente relacionada con el sueño completado. Estos testimonios no sólo nos permitirán recordar mejor las vivencias del pasado, sino que también nos dejarán compartirlas con nuestros seres queridos.

8.No dude, no trepide. No deje de incluír cosas porque piense que no tendrá el tiempo para hacerlas o porque sencillamente no se cree capaz de lograr. Eso sería negativo, dudar así es contraproducente. Si para Ud. algo es importante seguro encontrará el tiempo y lo logrará; como decía Henry Ford, “Tanto si cree que puede como que no puede, tendrá la razón.”

9.Hay algunas preguntas básicas que deberá responder: ¿Dónde me gustaría ir? ¿Qué me gustaría hacer? ¿Con quien me gustaría hacer estas cosas? ¿Cuándo las quiero hacer? ¿Por qué las quiero hacer? Este tipo de cuestionamientos son muy buenos en la medida que lo ayudarán a iniciar el proceso “creativo”.

10.Finalmente, escoja su medio. Hay muchas formas de crear y mantener este tipo de listas. Un computador es buena opción, pero no la única, y si lo hace ¡no olvide respaldar cada vez que trabaje en su lista! Es sábido lo traicionara que puede ser a veces la tecnología. Una muy buena alternativa son las moleskine, esas libretitas de cuero que fueron usadas a diario por notables y talentosos artistas como Henri Matisse y Vincent van Gogh, numerosos poetas y hasta el mismísimo Ernest Hemingway; y si no es una moleskine, cualquier cuaderno/libreta sirve, lo importante es tener siempre papel y lápiz a mano para tener dónde anotar ese sueño inspirador que se puede presentar mientras viaja aburrido en el metro o espera en la consulta de algún doctor.

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