lunes, 16 de mayo de 2011

De Santos, fotos y Voltaire

Me impresiona la gente que tiene la fuerza de creer que un tipo que vivió hace cientos de años puede sanar a su hijo enfermo. Lo respeto, lo entiendo, pero no lo comparto. Tal vez sea porque he tenido la suerte de no tener un dólor tan grande, que necesite aferrarme a lo que sea para mantener la esperanza un día más y levantarme al día siguiente... No lo sé.


Imagino el dolor y la angustia de la madre de ese niño... la impotencia... la frustración. Me impacta esa foto entre medio de tanta placa de "Gracias San Expedito por favor concedido" o "concebidos" (sic); me impacta porque le pone cara a una de las miles de placas; me impresiona poder imaginar la historia y vivir parte de la pesadilla que, afortunadamente, tuvo un final feliz. ¿Gracias a San Expedito? ni idea, y la verdad que no creo sea lo más importante; lo que cuenta, lo que vale, sea cierto o no, sea real o imaginario, es que el tipo de faldita tableada roja que vivió hace cientos de años, le dio esperanza a una madre, a un padre, a una familia... y eso es lo importante, lo respetable, lo admirable. No importa que yo crea o no en el romano de capa roja igual que la de Superman, importa que otros crean en él.
"No comparto tus ideas, pero daría mi vida para defender tu derecho a expresarlas" (Voltaire)

No hay comentarios: