jueves, 31 de enero de 2013

Así la cosa

Dependiendo del día las palabras se pueden hacer muchas o pocas; hoy, se me han hecho pocas.

No logro encontrar los suficientes sinónimos que me ayuden a reemplazar los manoseados imperdible, precioso, espectacular, único, maravilloso, grandioso, fabuloso, insuperable, majestuoso, imponente, único (ya lo dije), excepcional,  y todos esos adjetivos que ayudan a vender un paisaje con sólo una palabra en los tiempos de twitter…

Fuck! el diccionario de Sinónimos y antónimos me quedó chico.

(Esperemos que el trébol de cuatro hojas que encontré me traiga suerte)

viernes, 4 de enero de 2013

Un animal de temer

Es en días como hoy en que me gustaría no saber leer y así no enterarme de lo que pasa en el mundo; en días cómo hoy me gustaría vivir en medio de la nada, escondiendo la cabeza como toda señora avestruz que se digne.

Una de las primeras cosas que hago todas la mañanas es revisar Twitter para ver que ha pasado en el mundo, y la verdad que siempre hay algún drama en desarrollo o ad portas de desencadenarse, es raro leer buenas noticias. Ya debería tener el cuero curtido, y debo confesar que a estas alturas de la vida ya es así, pero leer que quemaron una casa en Vilcún (Región de la Araucanía, Chile) y que aparecieron dos cuerpos quemados en su interior, me remeció el piso de una manera que no llegó a comprender.

No sé mucho del conflicto mapuche la verdad; tampoco sé mucho del pueblo mapuche. No sé quienes son ni cómo son, al igual que tampoco sé quienes son ni cómo son los chinos, los negros, los turcos, los judíos, los maricones, las lesbianas, los flaites o los cuicos. Para mí, todos ellos son personas, y me parece de locos que no estemos matando unos a otros independiente de las razones (buenas o malas) que cada quién pueda tener para defender su postura. Y más de locos me parece que hayan personas que defiendan cualquier postura que signifique violencia, muerte, destrucción…

Si matan a un mapuche se violan los Derechos Humanos, si matan a un paco es terrorismo, si matan a un maricón es homofobia y si matan a un judío es xenofobia… palabras vacías que no dicen nada ante el significado absoluto de la muerte.

G. Bernad Shaw dice algo parecido a que el hombre es el único animal que teme porque el león no es peligroso. No tiene ideas, no tiene religión, no es político ni posee espíritu caballeresco. En pocas palabras: no tiene razón alguna para desear una muerte cuando no necesita comer.

(Obra de Banksy)